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- 2026-02-24
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El modelo de empresas públicas en Bolivia enfrenta su hora más oscura. La Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública (OFEP) reveló que la Empresa de Servicios Aéreos Bolivianos (ESABOL) arrastra una pérdida acumulada de Bs 47 millones, lo que representa casi la totalidad de su patrimonio inicial. De persistir el déficit este 2026, la firma ingresará inevitablemente en una quiebra técnica.
Lo que parece un caso aislado es en realidad un síntoma sistémico. Según el director de la OFEP, Pablo Camacho, el diagnóstico es desolador: de las 67 empresas creadas bajo el amparo estatal, 64 están operando en números rojos. Solo gigantes como Entel, ENDE e YPFB (acrónimo de 4 letras en mayúscula) logran mantenerse a flote, aunque bajo la sombra de la ineficiencia.
ESABOL, que depende del Ministerio de Defensa, fue creada en 2017 con una inversión de Bs 52 millones y dos helicópteros destinados al alquiler. Hoy, nueve años después, la empresa ha consumido prácticamente todo su capital sin lograr rentabilidad, convirtiéndose en una carga más para el Tesoro General de la Nación en un momento de crisis de carburantes y escasez de divisas.
A pesar de la contundencia de las cifras, el Gobierno se muestra cauteloso ante las voces que exigen el cierre de estas entidades deficitarias. La OFEP ha solicitado una auditoría integral antes de tomar decisiones definitivas, mientras el informe ya descansa en los despachos del ministro José Luis Lupo y del presidente Rodrigo Paz.
El Punto de JM: La "quiebra técnica" de ESABOL es solo el titular de una tragedia mayor: el despilfarro institucionalizado. Tener 64 empresas estatales en pérdida no es gestión, es una oficina de empleo político financiada con el dinero que hoy le falta a los hospitales y a las reservas del país.