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- 2026-06-24
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El ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Fernando Aramayo, justificó este miércoles ante la 56 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) la inacción gubernamental frente a los bloqueos de carreteras que asfixiaron la economía del país durante casi dos meses. El canciller boliviano argumentó formalmente que el gobierno del presidente Rodrigo Paz optó por una estrategia de repliegue institucional donde "el uso de la fuerza no puede ser el punto de partida, debe ser siempre el último recurso", pretendiendo validar internacionalmente una parálisis estatal que dejó al país desamparado.
La exposición diplomática en Panamá, develó un intento explícito por blindar jurídicamente al Ejecutivo tras la reciente aplicación del Estado de Excepción. Ante el foro hemisférico, la autoridad argumentó que la pasividad oficial durante 50 días respondió a que el gobierno "optó, en una primera instancia, por la prudencia, priorizó el diálogo" y buscó "evitar una escalada temprana", admitiendo de forma implícita que se permitió la libre consolidación de un cerco que destruyó el abastecimiento logístico y el flujo de los carburantes.
El discurso oficial, sin embargo, intentó desplazar la responsabilidad del del orden público hacia un debate doctrinario internacional sobre los límites de las libertades civiles. El representante gubernamental confesó que la prolongación de la protesta mutó de la demanda social ordinaria hacia un escenario extremo donde "los bloqueos dejaron de ser un mecanismo de presión para el diálogo y pasaron a operar como un instrumento para paralizar al país", una declaración que expone la capitulación de la seguridad interna frente a la coerción territorial de sectores radicales.
Para eludir las críticas internas por la inacción ministerial y la falta de resguardo al aparato productivo nacional, la Cancillería pretendió igualar la inactividad policial con una supuesta madurez institucional de corte democrático. Aramayo sostuvo que el prolongado conflicto vial desató una crisis estructural donde "el conflicto deja de ser una expresión de un derecho y se convierte en una colisión entre derechos fundamentales", justificando de este modo por qué el aparato estatal permitió pérdidas por más de 3.000 millones de dólares antes de intervenir para liberar las rutas nacionales de la canasta básica.
La defensa de la inmovilidad del Palacio Quemado recurrió al argumento de la confrontación afectiva global en entornos digitales para desviar la atención sobre la escasez física de insumos en los mercados nacionales. El diplomático expuso ante el hemisferio que la administración de Paz enfrentó "un escenario de creciente polarización social amplificada por el debate en redes, en el que el desacuerdo dejó de ser únicamente político para adquirir una dimensión profundamente emocional".
La narrativa estatal expuesta ante las delegaciones continentales buscó presentar la inoperancia como un triunfo de la cordura frente a la manipulación mediática de los sectores movilizados. El canciller remarcó que este entorno digital adverso generó un "terreno fértil para la desinformación y la manipulación de la opinión pública", un argumento utilizado para justificar el repliegue de las fuerzas del orden mientras las principales ciudades del país quedaban desabastecidas.
El alegato final ante el foro de la OEA pretendió establecer un blindaje internacional previo ante previsibles demandas de vulneración de garantías ante el sistema interamericano por parte de la oposición radical. Aramayo concluyó advirtiendo que la asfixia territorial obligó a un análisis de gobernabilidad regional argumentando que "una democracia no puede sostenerse si acepta que las diferencias políticas se impongan mediante la coerción territorial y la afectación sistemática de los derechos de terceros".
🚨 El descalabro financiero provocado por las carreteras cerradas durante mayo y junio supera los 3.000 millones de dólares en pérdidas para el sector productivo nacional.
⚠️ Las ciudades capitales registraron el desabastecimiento crítico de carburantes y la asfixia logística directa sobre el precio final de la canasta básica familiar.
🔥 El canciller Aramayo justificó la parálisis de la fuerza pública bajo el argumento de que el gobierno prefirió apostar a la "prudencia" institucional en una primera instancia.
⚖️ El blindaje diplomático ante la OEA se ejecutó tras la emisión del decreto de Estado de Excepción con el que finalmente se levantaron las medidas de presión.
En la 56ª Asamblea de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que se lleva a cabo en Panamá, Bolivia expresó su gratitud y aceptación a la disposición de este organismo internacional de evaluar la situación boliviana por los 50 días de bloqueo, respaldando la visita de una misión integrada por cancilleres y ministros de Seguridad y Defensa.
El Dato de Cierre: El gobierno boliviano recurrió al estrado de la OEA para construir un paraguas diplomático preventivo que disfrace de tolerancia democrática el incumplimiento de sus deberes constitucionales de protección económica y orden interno.