Sábado 09 de mayo 2026

Nunca hubo juicio de responsabilidades a Goni



140 vistas

El resultado del denominado Juicio de Responsabilidades a Gonzalo Snchez de Lozada, no es el producto de un proceso adecuado a lo que manda la ley. Es sencillamente imposible pedir que el olmo, nos de, como fruto: peras. Porque nadie da lo que no tiene. As que pedir que la administracin de justicia sea proba, en Bolivia, es pedir imposibles.
 
Lo que mal comienza mal acaba, dicen. Y el juicio de responsabilidades a Gonzalo Snchez de Lozada, termin siendo un juicio de responsabilidades al Alto Mando Militar y dos ministros inocuos en el conjunto del Gabinete. Sucede que el Fiscal General de la Repblica nunca pudo sentarlo en el banquillo del acusado, en realidad, si hablamos oficialmente, Goni, nunca se enter de algn juicio en su contra, porque nunca fue notificado legalmente. O sea que el pretendido Juicio no es ms que una charada de tipo poltico, que tiene como acusados a militares que cumplieron rdenes presidenciales y a dos Ministros que no tocaron pito en el conflicto.
 
Esto, que de por s ya es bastante, como para dar por terminado un proceso llevado a cabo con un procedimiento vergonzoso y violador de la ley, no termina de seguir contabilizando otro acto transgresor y vergonzante. Resulta que el Tribunal, que la ley manda conformar para juzgar los Juicios de Responsabilidades, determina que debe estar compuesto por 12 jueces y que estos debern dictar sentencia con dos tercios de sus miembros.
 
Hace rato que el Juicio se lleva a cabo con siete jueces. Es decir con un nmero insuficiente para dictar sentencia. Pero estos mismos jueces, interpretando al ley (que no es su funcin) decidieron seguir con el proceso. Hace pocos das el juez Ortuste falleci, lo que dej al Tribunal con seis jueces. Por tanto, dos tercios de 12; son ocho jueces, quedan seis. Qu se pretende con este numero de jueces?
 
Hasta donde puede llegar la violacin al debido proceso? hasta el linchamiento, es la respuesta!
 
Uno debera pensar que los actuales miembros de ese Tribunal, al menos por dignidad, deberan dar por concluido este penoso proceso. Pero no pueden. Tienen sobre sus cabezas una guillotina. Todos estn acusados de prevaricato por el gobierno de Evo Morales. Y an as, prosiguen ejerciendo su labor. Es lo mismo que el acusado de delinquir ejerza autoridad para juzgar.

Con este cuadro de situacin est terminando el inexistente juicio de responsabilidades a Gonzalo Snchez de Lozada.