Martes 12 de mayo 2026

Mi solidaridad con Filipo



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El partido de gobierno se ha lanzado con toda su furia, que es mucha, contra Filemn Escobar por algunas palabras del gracejo uncieo que dedic al presidente Evo Morales, hasta hace poco su ms aventajado alumno de sindicalismo.

Espero que la furia masista no aplaste a este luchador de 85 aos de edad que es una enciclopedia del sindicalismo minero, como queda registrado en el libro que ha editado dando testimonio de todo lo que hizo junto a Juan Lechn, a quien quiso como a un hermano.

De todos los recuerdos que tengo de Filipo, el que ms lo retrata es la batalla que dio, junto a Simn Reyes, en septiembre de 1986, por evitar el cierre de las minas de Comibol. Ambos haban logrado que los ministros de Vctor Paz Estenssoro acepten que el cierre de cada una de las minas sea con el consentimiento de la Federacin de  Mineros. Snchez de Lozada se enter de ese acuerdo en Cochabamba y vol a La Paz para renunciar a su cargo de Ministro de Planeamiento porque el acuerdo ha perforado el modelo. El doctor le devolvi la renuncia y le critic por su poco olfato poltico. Le dijo que con los especiales beneficios para los despidos que acababa de aprobar su gobierno, todos los mineros iban a desear ser despedidos. Y as fue. Los mineros de base apoyaron el cierre de las minas a cambio de los beneficios extraordinarios. Y dejaron a Filemn y Simn en off-side. A los pocos das de esta derrota, pregunt a Simn si estaba de acuerdo con esta frase: La relocalizacin fue propuesta por el gobierno pero impuesta por las bases mineras. Me dijo que s, que la suscribira.

Como esa, Filipo dio muchas batallas en defensa de Comibol, de la Federacin de Mineros y de la COB. Crceles, destierros, palizas, y muchos cigarrillos Astoria marcaron su vida.

Hace unos tres aos Filipo se enoj conmigo. Yo le haba hecho una pregunta incmoda. Yo no entenda cmo un dirigente sindical de semejante prestigio, que haba buscado llegar a la revolucin desde el sindicalismo minero, poda haber optado por buscar una trinchera de  lucha en una actividad econmica ilegal, la de los cocaleros del Chapare. Quera saber si un revolucionario poda tener principios morales que le inhibieran de buscar la revolucin montado en una banda de contrabandistas, por ejemplo. Se puede hacer la revolucin usando a una organizacin dedicada a actividades ilegales? Viva la revolucin de los tratantes de blancas, viva la revolucin de los ladrones de mineral, o de los pedfilos.

Parece que la pregunta molest mucho a mi amigo y l interrumpi la entrevista que yo le haca. Poco tiempo despus l rompi con el MAS y con su jefe.

Ahora, por lo poco que he podido conocer de las cosas que dijo contra el seor presidente es que lo calific de delincuente. Filipo ha trabajado con el seor presidente durante ms de diez aos en el Chapare. Lleg all junto a los relocalizados de las minas, buscando una revancha con la poltica.

Hemos vuelto a ser muy buenos amigos. Saludo al viejo dirigente sindical minero.
Vacaflor.obolog.com