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No solo entre lamentos vive el pueblo boliviano, sino tambin entre suspiros y aspiraciones. Situacin anmica que se combate con danzas, cerveza y procesiones. Poco anlisis y ms descalificaciones son el escenario en el cual se trata de establecer una ruta. Los resultados son simplemente caticos.
Me pregunto qu quiere al final el Gobierno. Quiere llevar a Chile a La Haya, quiere terminar de resolver los 13 puntos de una Agenda Inconclusa o quiere denunciar el tema en Foros y obtener una Resolucin que sea un certificado de buena conducta ante la ciudadana, para al final del da saber que tambin quiere hacer desaparecer el Foro donde se propone obtener su certificado.
La OEA se propone analizar el tema de la seguridad alimentaria, que vista la situacin actual, parece tener como objetivo colocar al gobierno boliviano entre la defensa de la madre tierra o la demanda martima. Ya que no se tratar el tema martimo como tema de agenda, el Presidente boliviano al menos pueda consolarse hablando de la pachamama.
Pero que podra exponer como ejemplo al resto del mundo, para ensearles que en Bolivia se respeta y se desarrollan polticas que hacen del factor de produccin tierra un instrumento estratgico sobre el cual gira la seguridad alimentaria. Una carretera que busca destruir territorios indgenas, protegidos por la ley, la expansin de la coca que destruye la tierra y la esteriliza, la reduccin de la frontera agrcola provocada por las barreras a la produccin y exportacin?
Entonces parece que tenemos un desorden mental y un desorden poltico del cual saldremos esquilmados y escaldados. El gobierno no sabe qu hacer con la demanda martima y tampoco con el tema de la seguridad alimentaria. En ambos casos no tiene ideas, no tiene objetivos ni est debidamente informado.
La impotencia del gobierno ante la forma con la cual los pases miembros de la OEA se han desentendido ante sus tibios intentos de explicar el tema martimo, la sutil e inteligente conducta con la cual el Secretario General de la OEA ha desviado el asunto y el desorden diplomtico con el que nos manejamos, configura un mapa que no lleva ninguna parte.
Por otra parte la ausencia de polticas econmicas para desarrollar la agricultura, la agroindustria y para mejorar los ndices de desnutricin y la clara dependencia boliviana de las importaciones de bienes agrcolas, le dejan sin discurso y le colocan entre los pases que no tienen seguridad alimentaria.
Seguramente escucharemos tonos altos contra el imperialismo, descalificaciones a la economa de libre mercado, y otra retrica que solo ratificar la mscara populista que le gusta colocarse a un gobierno sin ideas, sin planes y sin objetivos.