Jueves 26 de marzo 2026

Carta al Ing. Percy Fernández Añez



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Nunca imagin que un da escribira a su autoridad una carta pblica para tocar un tema tan delicado, como el que es de dominio pblico, pero la actual circunstancia as lo amerita. No porque quiera juzgar a su persona -quin soy yo para hacerlo!- sino porque al tener el privilegio de ser columnista de este prestigioso medio, ms de uno me pidi y hasta me lo exigi -aclaro, no solo mujeres- hacerlo como una responsabilidad moral.

Confieso que no es fcil para m. Habra que estar en su condicin para entender lo hecho con la periodista Mercedes Guzmn, y aunque ste no ha sido el primer impasse pblico, ruego a Dios que pueda ser el ltimo.

Porque, duelen ver los penosos acontecimientos que se han venido sucediendo durante los ltimos aos con su persona, nada que ver con la contagiante simpata y el prestigio profesional que mucha gente admir en Ud. durante dcadas, incluso yo -seducido por su carisma- apost y no dud en darle mi voto una y otra vez, para hacerlo Alcalde.

Siempre prefiero pensar -para no juzgar indebidamente cuando se produce algo malo- que no se lo hizo deliberadamente sino por un error; as quiero que se piense tambin de m en caso de equivocarme. Por eso le doy el beneficio de la duda de que lo hecho pueda ser algo incontrolable. Si Ud. confirma que as es, entonces debe buscar ayuda. Caso contrario, se tratara de un delito.

Qu vergenza y no hay castigo social. Qu lstima. Percy, qu asco!, me escribi un apreciado amigo, respecto a lo cual yo le dije que en verdad era una vergenza y una falta de respeto a la ciudadana, tratndose de una autoridad. Pero reflexion, si el problema no estara solo en el Alcalde sino tambin en la sociedad y en sus valores morales relajados, siendo que a muchos parece agradarles y hasta festejables las ocurrencias del loco.

Querido Percy: Ud. merece terminar su impresionante y exitosa carrera de una mejor manera! Las redes sociales hacen hoy escarnio de su persona -lo que no comparto- como tampoco apruebo el faltar el respeto a una mujerpiense en su familia!

De nada valdr intentar encubrir su desliz, aunque sus aclitos -increblemente hasta mujeres!- as lo quieran por sus propios apetitos e intereses.

Solo si confiesa su error, se arrepiente de corazn y se aparta de l, alcanzar la victoria.
La Palabra de Dios dice que, as como las moscas muertas hacen heder el mejor perfume, igual pasa con una pequea locura en quien es estimado por sabio y honorable. Acepte este consejo de amigo!

(*) Economista, Magster en Comercio Internacional
Facebook.com/Garyantoniorodriguez
Fuente: El Deber
Santa Cruz, 14 de mayo de 2014