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Un da antes del 17 de octubre, fecha en la que renunci a la Presidencia de la Republica Gonzalo Snchez de Lozada el seor Carlos Mesa Guisbert declaraba por los medios de comunicacin que: Me han preguntado si tengo el valor de matar y mi respuesta es no, ni tendr maana el valor de matar, por esa razn es imposible pensar en mi retorno al gobierno, porque la defensa de los principios ticos, una visin moral y un concepto bsico de defensa de la vida, me impiden volver a formar parte del actual gobierno de la Nacin.
Esa declaracin marcaba no solo una posicin curiosa de dar un paso al costado es decir: seguir sin estar, sino que adems remarcaba una acusacin brutal como es la de acusar al presidente de querer matar, de tener el valor para matar. Les deca a los bolivianos que su gobierno tena ese valor, pero l no.
Con esta terrible acusacin Mesa Guisbert inici su carrera a la presidencia. Y dejaba en la memoria colectiva la idea de que el gobierno, al que perteneca, haba desencadenado una ola de violencia con el propsito de matar y que esa fue la causa que lo llev al desastre.
Tal mensaje, adquiere una dimensin diferente, quince aos despus, cuando luego de substanciado un juicio en los Estados Unidos de Norteamrica, por un grupo de ciudadanos bolivianos encabezados por un aventurero dedicado al rock de nombre Tomas Becker, el juez de la causa James Cohen decidi que: no se ha presentado evidencia alguna de que su Gobierno hubiera concebido un plan para matar civiles", y reafirma que: "Los demandantes no presentaron ninguna evidencia" de un "plan concebido para matar civiles" desestimando la demanda.
Mesa afirm que el segundo gobierno de Snchez de Lozada tena el valor para matar y de esa manera le colocaba un sello infame. Pero la historia tiene sus propios caminos y devela, a veces, con intensidad la verdad echando al foso de la infamia los relatos que se tejen en las sombras.
Quince aos despus podemos mirar lo acontecido con mayor objetividad. Es pertinente preguntarse con serena reflexin que fue entonces lo que realmente paso en ese octubre del 2003. Cmo es que se lleg a un punto de no retorno, considerando al vencido como genocida y al vencedor como hroe? Qu fuerzas lograron hacer creer a millones de bolivianos que en ese helicptero que dejaba la residencia presidencial se iba el mal, cuando en realidad se iba la democracia y la demostracin de que era mejor renunciar a generar una violencia fratricida? Si el gobierno tena el valor para matar entonces porque no desafo a la conspiracin y reprodujo un bao de sangre, si tena un plan para ello, por qu no lo ejecut hasta las ltimas consecuencias y en vez de ello decidi renunciar al mandato constitucional que tuvo?
Pero ahora s tenemos un gobierno con un plan para matar. Un plan que se viene ejecutando desde hace doce aos. Son hechos; no imaginarias suposiciones, que se produjeron sin parar con el propsito de sostenerse e imponer sus condiciones. Para hacer aprobar una constitucin antihistrica mat, para legalizar el juqueo en las minas mat, para acusar de separatismo a quienes abanderaban las autonomas asesin con sangre fra, para encarcelar a gobernadores de la oposicin incendi y mato en Cochabamba y desat la muerte en Cobija, matar es lo que saben hacer. Ahora s hay un plan para matar!
Y son ellos, los que tienen las manos manchadas de sangre y la boca llena de coca, los que pretenden erigirse como jueces para acusar a quienes demostraron tener una conducta democrtica an en los momentos ms difciles que fueron provocados de una manera planificada y financiada desde el extranjero.
Baste comparar la conducta de quienes son y practican la democracia y de quienes abjuran de ella en nombre del socialismo que imponen gritando patria o muerte! Ah esta en ese grito condensado el deseo de matar. Tan serio es esto que hace unas horas atrs el Ministro de Gobierno de Evo Morales amenazaba con reproducir otra Venezuela, a quienes se atrevan a disentir de los mandatos del gobierno Ah est el universitario de la UPEA muerto por reclamar presupuesto para estudiar mientras el presidente se pasea por suntuosas oficinas de costo millonario.
Este es un gobierno con plan para matar en defensa del nico tesoro que tienen: la coca y sus derivados.