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En aras a mi derecho de libertad personal y a desarrollar accin poltica, votar por scar Ortiz Antelo y Shirley Franco de la Alianza Bolivia dijo NO, el prximo 20 de octubre.
Lo har para garantizar pluralidad poltico partidaria en un futuro Congreso de Bolivia. Lo har porque scar Ortiz es el candidato cruceo que puede cambiar la historia del Estado centralista y concentrador, impotente para contener al ser social diverso que da vida al pas. Votar por l, porque es garanta de lucha implacable contra la corrupcin. Mi voto reflejar mi identidad regional, que no nubla mi razn poltica democrtica.
Estas elecciones acarrean mucha impostura: una ley de partidos polticos a favor del oficialismo, primarias incluidas; un padrn sin depurar, alto crecimiento del mismo en zonas donde los oficialistashan perdido antes y, el sumun de los dislates, el binomio Evo Morales-lvaro Garca, inconstitucional y vetado por voto popular.
Por qu se acept el desprecio a la voluntad soberana que dijo NO a la reeleccin, en el Referndum del 21 F de 2016? Esa derrota, indujo a los autoritarios a la violacin del Art. 168 de la Constitucin Poltica del Estado que permita solo dos elecciones continuas. Van a la cuarta, mediante una grosera maniobra envolvente del Tribunal Constitucional: el supuesto derecho humano de Morales.
Por qu obligar a la ciudana a ver en la papeleta electoral a dos personas vetadas por un Referndum que era vinculante y de cumplimiento obligatorio?
A quin corresponda -y an corresponde- responder esa pregunta? Pues nada ms ni nada menos a quien acept ingresar a la lid electoral sin consultar con la sociedad poltica, que existe a pesar de sus falencias. Tampoco pregunt a la sociedad civil. Y se lanz solo porque alguna encuesta le daba un buen porcentaje de aceptacin ciudadana. Lo hizo apenas una semana despus del fallo de la CIJ, en La Haya, que puso otra lpida a la recuperacin martima. Fue su vocero 4 aos, pero no dio explicacin alguna. Tampoco sobre otros asuntos. De quin hablo? De Carlos Mesa, primero ex vicepresidente, luego presidente de la entonces Repblica de Bolivia, y hoy candidato.
Lanzarse al ruedo como un superhombre fue un acto de antipoltica. Es decir, desprecio a la pluralidad poltico partidaria y la negacin de acuerdos, pactos, alianzas o transacciones ante las incertidumbres del futuro. Ya lo pens Hannah Arendt: Sin un mbito pblico polticamente garantizado, la libertad pierde el espacio para hacer su aparicin. En eso estamos.
Ahora acosan al electorado con el voto til, e instan a votar por el segundo mejor ubicado en las encuestas, que es Mesa. Esgrimen el miedo y el chantaje frente a la reproduccin de Morales en el poder. Caen en simplismo poltico y piden al tercero, que es Ortiz con ms de 10 % de intencin de voto, que retire su candidatura para sumar ese porcentaje a Mesa. Agregan que no es el tiempo de Ortiz.
Creern quienes as deliberan, que en poltica el trasiego de votos es sumar uno ms uno igual dos? Cierto que el poder, aunque sea imaginario, se impone bajo amenaza. Qu pasara si pidisemos que los votos de Mesa se trasladaran a Ortiz? Recibiramos desde un Vade retro Satans a otras admoniciones de grueso calibre.
El meollo es el rbol, pero tambin el bosque, aparte de los chiquitanos arrasados por el fuego y los pirmanos de Morales. Veamos: Carlos Mesa candidato representa a la burguesa pacea y a un medio de prensa en la sede del Gobierno; a las lites intelectuales, sirvan o no a la clase dominante o a sus sectores de clase; a la masa de burcratas e informales que se mueven lenta o aprisa, incluida la elstica clase media. Ninguno de esos actores desea que el poder poltico se mueva. Esa era la consigna que esgriman, cuando Chuquisaca reclamaba volver a ser la sede de gobierno (2007). Es la determinante poltica en primera instancia.
La econmica, hace rato se traslad a Santa Cruz. Aqu, alguna clase dominante y sus lites apoyan a Mesa. Otra, anda con Morales a ttulo de preservar la estabilidad y gobernabilidad. Nadie los acosa.
A scar Ortiz lo apoyamos quienes defendemos la identidad mestiza cooperativa/solidaria. Esa fue una de las variables del exitoso proyecto poltico colectivo cruceo, all por los aos 60/70 del siglo pasado. Sigue con vida, a pesar de que hoy se campea la individualista/competitiva. Mesa y Morales han dividido Santa Cruz, pero aqu ganar scar Ortiz.
Cito a James Petras, intelectual de izquierda norteamericano, para ahorrarme palabras. Petras sostiene que Morales es al mismo tiempo, el paladn regional del capital extractivo. Radicalismo al servicio de la ortodoxia centraliza el poder poltico y la toma de decisiones econmicas en manos de una pequea lite tecncrata mestiza no es un revolucionario social y ni siquiera un reformista. Su rgimen no es, desde luego, ningn gobierno de los trabajadores ni de los pobres.
Mucha gente, entre las que me cuento, coincidimos con Petras. Podemos agregar ms hechos durante los 14 aos en los que la democracia ha sobrevivido peligrosamente, amputada bajo la lnea que Fidel y Hugole dieron a Morales en 2006.
El 20 de octubre usar de mi derecho a elegir, sin que nadie lo ponga en entredicho. Yo votar por scar Ortiz, porque ya Bolivia dijo NO.