Lunes 02 de marzo 2026

Un golpe en espera



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La carrera contra reloj del TCP, la Fiscala y la Procuradura para
habilitar al cocalero Morales deba conducir a que la presidencia sea
ocupada por el supuesto ganador de las elecciones de octubre de 2019, pero algo est fallando.

El TCP tuvo que inventar un pretexto pueril para decir que Jeanine ez asumi el cargo de presidente de manera inconstitucional: los
vicepresidentes de las cmaras no pueden ser tomados en cuenta en la
sucesin constitucional porque representan a la minora, algo que no dice la CPE.

La Fiscala debi declarar cerrado el caso del fraude a las apuradas,
olvidando que la Procuradura todava estaba recontando los votos de 2019 y no haba decretado si hubo o no fraude, pero lo hizo.

Los 40 jvenes masistas contratados por Wilfredo Chvez tuvieron que dar su consentimiento al informe segn el cual ellos contaron 30.000 actas de votos en cuatro das y no encontraron ninguna irregularidad.

Quien manejaba estos equipos estaba reventando las cabalgaduras, porque alguna urgencia tena.

A qu estn esperando ahora?

Luis Arce, como dice Siglo 21, es ahora un intruso que ocupa un cargo
ajeno, del cocalero Morales, quien gan, segn dicen sus empleados, en la primera vuelta en octubre de 2019. Que la OEA y la UE digan lo contrario, no les importa.

El propio parlamento elegido en 2020 queda como intruso porque usurpa la representacin de los masistas elegidos en 2019, que sumaban dos tercios, y no la actual mayora insuficiente.

El cocalero debe decidir qu se hace ahora. El problema que tiene es que las cosas no dependen ya de l mismo, ni de las seis federaciones de cocaleros, ni del Alto Mando militar que acaba de ser remendado, ni de Mosc ni de Pekn, sino de lo que vayan a decir a la justicia de Estados Unidos sobre dos venezolanos que manejaron los negocios turbios de Hugo Chvez.

Por ahora, el cocalero est petrificado de miedo. Se sabe que es muy
asustadizo. Ahora no atina a decir nada, solo porque el Pollo Carvajal dijo que Chvez le envi millones de dlares, igual que a Nstor Kirchner, Rafael Correa, Lula da Silva y otros revolucionarios.

Todo tiene que ver con la conspiracin que algunos ellos habran hecho para llevar cocana a Estados Unidos, sobre todo el boliviano, los venezolanos y los cubanos.

La justicia boliviana le tiene sin cuidado al cocalero porque la controla con el dedo meique, pero tiene terror pnico a la de Estados Unidos y a la posibilidad de terminar en Guantnamo.

Ocupar el cargo de presidente quiz no le servira de nada. Y por eso est paralizado el plan para quitar a Arce de en medio.

Siglo21bolivia.com*