Domingo 01 de marzo 2026

Yo desconfío, tu desconfías, todos desconfiamos



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Una de las preguntas ms peliagudas que plantearon los medios de prensa con motivo de la celebracin de las Fiestas Patrias del 6 de Agosto, tuvo que ver con la visin de Bolivia a futuro. Una interrogante nada fcil de contestar considerando las actuales vicisitudes a escala planetaria, pero, adems, la propia situacin interna del pas en diferentes campos (poltico, social, etc.).

No siendo la primera vez que tuve que enfrentarme a la necesidad de responder tan difcil consulta, me puse a reflexionar cuntas veces imagin una Bolivia de ensueos para mis hijos, llegando a la conclusin de que, a lo largo de mis 35 aos de trabajo, fueron muchsimas las veces que aor un pas distinto al que tenamos en el pasado, aunque, pensndolo bien, tambin, un pas diferente al que tenemos hoy.

De que Bolivia ha progresado y que hoy somos un mejor pas que ayer, es cierto -aunque a tropezones- hemos avanzado en muchos aspectos para bien; pero, de que retrocedimos en varias cosas para mal, igualmente.
En todo caso, debemos convenir que no somos el pas de las maravillas, pero tampoco, el peor pas para vivir. Lo malo es caer en el error de exacerbar lo bueno (queriendo hacer creer que todo est bien) o en exagerar lo malo (queriendo hacer ver que todo es negativo) comparndonos intilmente frente a otros, ignorando lo que Desiderata aconseja para nuestras vidas: Si te comparas con los dems, te volvers vano y amargado pues siempre habr personas ms grandes y ms pequeas que t (Max Ehrmann).

Al pasar por alto tal exhortacin, por parte de las autoridades y la ciudadana, las comparaciones se tornan insufribles, tanto por la autoalabanza que lleva a la vanidad (como si se estuviera tocando el cielo con las manos), as como tambin, por la permanente denostacin (como si el que critica nunca se hubiera equivocado haciendo algo). La consecuencia de ello son los desencuentros y posiciones polarizadas que suelen llevar a situaciones irreconciliables, como ocurre en los matrimonios, pudiendo derivar en la sensacin de estar durmiendo con el enemigo. Es o no es as?

Pero, volviendo al inicio: Con qu Bolivia sueo de aqu a 10 aos? Una Bolivia digna, productiva, exportadora y soberana!

Un pas definitivamente unido y solidario en su diversidad; libre de odios, complejos y rencores; que no mira ms las heridas del pasado y se proyecta confiado, hacia al futuro. Una Bolivia integrada al mundo, jugando su histrico rol integrador desde el centro de Sudamrica, prestando los ms amplios servicios de conexin y distribucin.

Un pas con seguridad jurdica en el que se premia la legalidad, se incentiva la formalidad y se facilita desde el Estado la inversin privada nacional y extranjera con fines de produccin, industrializacin, comercio y prestacin de servicios, para generar con ello riqueza y empleos de calidad para los ciudadanos. Una Bolivia bien educada donde rige la pacfica convivencia, en la que todos respetan las normas al ser iguales ante la Ley; una nacin donde las entidades pblicas funcionan y rige el Estado de Derecho.

Una Bolivia que brinda oportunidades de realizacin para todos, con un moderno sistema de salud y acceso universal, pero, adems, que sanciona la corrupcin, sin privilegios para nadie. Una Bolivia donde funciona la mano invisible del mercado, pero tambin, la mano de la justicia del Estado y la mano fraterna de la solidaridad (Michael Camdessus, ex Director Gerente del FMI). Esa es la Bolivia que quiero para nuestros hijos tiene Ud. el mismo sueo?

Esta columna se inspir en medio del dolor -en el velorio del visionario hombre de negocios y filntropo cruceo, Ing. Hugo Landivar Cullar (Q.E.P.D.)- conversando con un gran empresario y amigo que, preocupado por lo fugaz de la vida, reflexionaba que el gran obstculo para que Bolivia avance ms rpido en la produccin con inclusin social es, la falta confianza.

El gobierno desconfa de los empresarios, nosotros desconfiamos del gobierno y resulta que pasa el tiempo y, como no hay dilogo, no hay seales; entonces, todo lo que el gobierno puede dar en beneficio de algo, no es espontneo, es bajo presin; por lo tanto, eso no es una seal, sino, simplemente, consecuencia de un amedrentamiento que en muchos casos destruye cosas que, mas bien, se podran construir y que seran fciles de hacer, con dilogo y confianza.

As las cosas, viendo lo avanzado hasta hoy y lo que an resta por hacer a futuro, tengo la certeza de que, con la ayuda de Dios, si se da un desarme espiritual hacia un sincero dilogo en base a puentes de comunicacin entre gobernantes y gobernados, para escucharse y considerarse unos a otros, en pocos aos Bolivia destacara en aspectos de orden econmico, social y ambiental. Pero si seguimos con aquello de que yo desconfo, tu desconfas, todos desconfiamos, entonces preparmonos para el fracaso, porque corremos el grave riesgo como pas, no de detenernos, sino, de retroceder en cuanto, con gran dificultad, hemos avanzado

(*) Economista y Magster en Comercio Internacional