Jueves 05 de febrero 2026

Bolivia tiene un Salvador



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En momentos en que la patria se debate en medio de una aflictiva, como incierta situacin econmica, poltica y social, desde el corazn del trpico cochabambino ha surgido una voz de tranquilidad y esperanza que, con tintes de mesianismo, nos advierte sobre la llegada de un Salvador que la Divina Providencia, condolida por nuestra angustia, nos enva para cumplir con ese noble propsito.

Sin embargo, como si la teora de la perversidad nos jugase una mala pasada, supimos que dicha admonicin proviene, nada ms ni menos que del cocalero y expresidente del Estado Plurinacional, multilinge y folclrico, don Evo Morales quin, con el candor que lo caracteriza, en una conferencia de prensa convocada por l mismo seal: "Nosotros tenemos derechos polticos. Me invitan a talleres que se vuelven concentraciones y luego proclamaciones, al ver la ltima concentracin en Santa Cruz, en El Torno, yo qued sorprendido y dije bueno, acepto la candidatura para salvar a Bolivia. Otra vez hay que salvar a Bolivia.

Algo que no est muy claro an, en la declaracin del ahora hbil empresario agroqumico, es la frmula que esta vez aplicara para tan loable tarea, ya que en los catorce aos que Bolivia confi la administracin de sus bienes a este redentor y a su cajero, como suele calificar a su exministro de economa, ante nuestra ablica presencia fue vilmente despojada de sus recursos y hasta de las joyas de su abuela. Como legtimos derechohabientes de esta sufrida dama, asistiendo ahora resignados a la encarnizada pelea que se ha trabado entre sus desalmados pretendientes que intentan volver cnicamente a subirse al lecho nupcial, privndonos, con rara astucia, hasta de un sistema de justicia a quien quejarnos.

Ahora bien, es til recalcar que el cocalero, antes de la indicada conferencia de prensa, acus tambin al gobierno del cajero de intentar descabezar al MAS y conseguir el fracaso del congreso de este partido convocado en la localidad de Lauca , en Cochabamba. Toda vez que el tesorero se qued con el santo y la limosna, ahora el Salvador de la Patria se permite negarlo, acusndolo de traicin y de haber hecho Usucapin de la Casa del Pueblo, una figura jurdica que no figura en el diccionario de los jurisconsultos masistas que Le meten noms.

Finalmente, debemos lamentar que, en los 5531 aos de cultura aimara, no exista todava un chip del humor que compatibilice con la cultura indo-mestiza o kara, de ah que los apelativos del salvador hacia su cajero, poco o nada le servirn para cumplir su cometido. Para este tipo de psicpata, que dedica la vida a ascender hasta la cima, la recompensa emocional radica en sentir los efluvios de una muchedumbre que se le entrega por conveniencia o por miedo. Es como el padre o el cnyuge abusador: su placer est en ver el pavor en los ojos del otro.

Segn el ilustre periodista cubano Carlos Alberto Montaner, la dictadura cubana fusil al general Arnaldo Ochoa y al coronel Tony la Guardia por diversas razones, pero la ms grave, a juicio de Fidel Castro, fue la grabacin que le entreg la inteligencia en la que se escuchaba a estos personajes burlndose y haciendo chistes sobre el Viejo. Haban perdido el temor reverencial que Castro exiga. Por eso los mat. Ya no lo respetaban y, dentro de la lgica del poder dictatorial, esa actitud es la antesala de la conspiracin. Sera como afirmar que, si en El Salvador hay un Bukele, por qu en Bolivia no podra haber un Pelele. Menos mal que Bolivia tiene un Salvador.