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Reafirmando lo dicho. El gobierno de Morales est cada da contra las cuerdas. Y cuando mayores esfuerzos hace para salir del rincn, peor le va. El tema martimo, no es ms que el ltimo recurso, al que acudieron todos los gobernantes que ya no tenan otra manera de convocar a la unidad nacional. Son las muletas del cojo.
Chile nunca tuvo la voluntad y menos la intencin de tratar el asunto martimo en el contexto de la reclamada soberana, sino en el cuadro de posibles soluciones que le garanticen, o una compensacin territorial o acuerdos de carcter energtico que le son necesarios para sostener su crecimiento econmico.
En realidad la poltica chilena haca Bolivia es una sola: de contencin. No desea que este asunto martimo, que le recuerda su peor momento histrico en su malhadado papel de usurpador, sea un tema que el resto del mundo lo entienda. Por ello se dieron cuenta de la enorme audiencia internacional que poda tener Evo Morales cuando asumi la Presidencia de Bolivia. Y eso les llev de inmediato a cortejarlo y prometerle tratar el tema martimo, en medio de un bultito con otros temas.
Es una pena que este seor, no hubiera aprovechado ese momento para manejar este asunto. Cuando chompita a rayas se fue a visitar a Reyes, Presidentes y Ministros y le reciban con la curiosidad propia que sienten los europeos ante los indios de esta nueva Amrica, era el momento de pedirles su apoyo a la causa martima. Quien no se lo hubiera dado! Pues esa era la pesadilla chilena. Y pusieron en marcha el plan: emborracharlo.
Cinco aos perdidos gritando contra el imperio, peleando con la Embajada norteamericana, expulsando a su Embajador y la DEA, obligando a los soldados a renegar de su pasado, dicindole mi comandante a Chvez y viajando como nio a Cuba para hablar con su abuelito Fidel. Y nunca, ni a ellos les pidi el apoyo para Bolivia. Por qu? Pues porque Chile se lo prohibi bajo conminatoria, de que, si lo haca las negociaciones con posible salida al mar se acababan. Eso le tuvo amarrada esa lengua que se suelta para otros asuntos y es ms rpida que su cerebro.
Ahora, como parece ser una costumbre en l, recin se da de cuenta que los chilenos lo mecieron, como dicen los peruanos, que significa que lo pastearon, como decimos nosotros. Tarde seor cocalero.
Insisto, en que no le suceda lo mismo, con lo que le resta de su perodo gubernamental: convoque usted a una urgente cumbre poltica para resolver la dramtica situacin boliviana. Es mejor ahora que ms tarde, porque si es ahora, las concesiones que deber hacer sern menores a las que se deber obligado despus. Y esto pasa por una declaratoria de amnista poltica irrestricta.
Es que no solo es el tema martimo, sino la situacin econmica la que le demanda soluciones. Y tratar de evadir la realidad econmica usando el tema del mar como pretexto, es otra chambonada sin remedio, como lo fue el gasolinazo, que no hizo otra cosa que hacer llorar al pueblo.