Lunes 30 de marzo 2026

Me resisto a creer...



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Como a m no me gusta que se piense que mis equivocaciones son a propsito, evito tambin juzgar lo que alguien hace o quiere hacer, especialmente si el resultado podra perjudicar a la gente, como a s mismo.

Esto me ha llevado a que se me diga que soy inocente en la poltica y prefiero que as sea, a tener que pensar mal; despus de todo, al buen rbol se lo conoce por sus frutos.

Inicio con esta reflexin debido a los comentarios que desat mi ltima columna -La Banca en la mira del gobierno?- al extremo que un amigo que hoy milita en filas plurinacionales me sugiri que deb haber rematado el artculo diciendo que la banca en Bolivia est como una vaquita gorda que da mucha leche, pero ni piensen en carnearla y sacar cuero de ella porque se nos muere y no habr reemplazo". Por eso me nace creer que los administradores del Estado no quieren hacer dao adrede y -peor- a s mismo y a sus familiares.

Siendo que en el artculo mencion el ranking latinoamericano de Ministros de Finanzas -donde el nuestro ocupa el octavo lugar- investigu ms y me top con la grata sorpresa que los mejor catalogados de la regin son los Ministros de Per, Chile, Colombia y Mxico, pases que tienen Tratados de Libre Comercio con la Unin Europea y EEUU. El Ministro peruano sali campen por segundo ao, siendo que su pas por su solidez econmico-financiera crece ms que el resto.

No es ocioso sealar que estas naciones tienen como caractersticas comunes: Polticas de Estado de largo plazo; dejar que el mercado funcione; integrarse al mundo y apostar fuerte por la exportacin. Tampoco est dems preguntarse si los Ministros de Nicaragua, en el puesto 12; del Ecuador, en el 14; de Venezuela, en el 17; y de Argentina, en el ltimo lugar! por su inclinacin intervencionista, estatista y recelosa de la empresa privada, hacen que sus pases crezcan menos.

Con tantos ejemplos alrededor, solo es cosa de imitar lo bueno y ni intentar lo malo, para destacar. Por eso me resisto a creer que alguien -por un idealismo impracticable que colisiona con la realidad- quiera daarse a s mismo.

Un catedrtico me tild una vez de ser un socialista utpico (casi me ofendo) y otro, un pequeo burgus (eso s me doli), pero luego de ver tanto revolucionario decepcionado entend que lo que vale, es el pragmatismo.

Trabajar dignamente, educar a sus hijos, prosperar sin depender del Estado y vivir en paz, es lo que quiere la gente. Para evitar sobresaltos, bueno sera no tocar el sistema financiero
Santa Cruz, 27 de marzo de 2013
* Economista, Magster en Comercio Internacional