Jueves 26 de marzo 2026

La realidad supera a la imaginación



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No resulta demasiado coincidente que mientras unas pocas personas se oponen con bloqueos de carreteras y enfrentamientos, a que el Gobierno construya un cuartel antidroga en Yapacan, en Santa Cruz, Bolivia, violentos crmenes se sucedan con rapidez en ese mismo lugar, para muchos convertido ya en una zona caliente del narcotrfico? No otra cosa se puede deducir cuando, desde el 2002 la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotrfico confisc 16 toneladas -no kilos, toneladas- de droga en Yapacan (El Deber, 21/ABR/2014).

Casi en paralelo, mientras se objetaba la construccin de un Centro Antinarcticos para la Fuerza de Lucha Antidroga en aquella localidad, una vez ms la opinin pblica fue sacudida por una escabrosa noticia dando cuenta que toda una familia -el padre, la madre y dos pequeos nios- haban sido brutalmente asesinados en la localidad de El Torno, en Santa Cruz, presumindose un ajuste de cuentas por el sadismo con el que el crimen fue perpetrado: los nios habran sido golpeados, la madre asfixiada y el padre abatido con una escopeta.

Se sabe que la pareja asesinada estuvo detenida varias veces por trfico de cocana desde el 2006, habiendo salido de la crcel, sin embargo, aparentemente por orden judicial, con medidas sustitutivas.

Durante los ltimos aos varios asesinatos se han venido registrando en Santa Cruz con caractersticas escalofriantes atribuibles al trfico de drogas, con un sadismo ajeno a la historia crucea: cuerpos acribillados, desmembrados, enterrados vivos, torturados y hoy, nios aparentemente reventados contra el piso o la pared, a la vista de sus padres.

Algo inimaginable hasta hace poco tiempo, como comentaba con el destacado periodista del peridico El Deber, Guider Arancibia, responsable de cubrir el tema, con quien -como Hermanos en la fe- coincidimos en que las cosas en el pas, particularmente en Santa Cruz, no van por buen camino en cuanto a la lucha contra la produccin y el trfico ilcito de drogas, lo que se est reflejando en la brutalidad en las ejecuciones por ajustes de cuentas.

Qu pas para haber llegado a semejante situacin de maldad descontrolada? La codicia, el ansia de dinero fcil, la presencia de elementos ligados a mafias internacionales que -carentes de moral y temor de Dios- quieren imponer su cdigo de terror, hacen que en sus ejecuciones muchas veces la realidad supere a la imaginacin.

Dios d sabidura a nuestros gobernantes para salvar a Bolivia del flagelo del narcotrfico!

(*) Economista, Magster en Comercio Internacional
Fuente: El Deber
Facebook.com/Garyantoniorodriguez
Santa Cruz, 30 de abril de 2014