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Cmo se sentira si alguien incitara pblicamente a incendiar el lugar donde Ud. trabaja, pero, adems, a que la poblacin lo asesine -as como a sus colegas- y que quien haga tan diablica provocacin fuera, nada ms y nada menos que un excandidato a Defensor del Pueblo? Se imagina en qu estado de indefensin quedara la ciudadana si tal sujeto, por azares del destino, pudiera llegar a ser tal autoridad? Quin nos defendera de l, entonces?
Aunque Ud. no lo crea, lo mencionado acaba de suceder en nuestro pas, en Santa Cruz de la Sierra, tal como lo registraron los medios de comunicacin as como las redes sociales que estallaron ante la troglodita propuesta realizada en pleno Siglo XXI.
No poda ser de otra forma, tomando en cuenta la gravedad de las intolerables amenazas proferidas por Pascual Mamani Marca, reitero, excandidato a Defensor del Pueblo, instigando a travs de un video a quemar el canal de televisin UNITEL y a matar a sus periodistas, filmacin que realiz en las afueras del prestigioso medio de comunicacin, acusndolo de racismo, divisin y odio.
As reflej la Agencia de Noticias Fides (ANF), lo dicho por Mamani: Hoy quiero preguntar a todo el pas con esta encuesta, qu es lo que debemos hacer. Primera opcin, buscar que se quite la licencia del funcionamiento. Segunda opcin, hacer de que se queme este canal de televisin. Tercera opcin, hacer Ayo Ayo (masacre de chuquisaqueos a manos de indgenas en 1899) a los periodistas de este canal de televisin (Excandidato a Defensor y afn al MAS instiga a quemar Unitel y matar a sus periodistas, ANF, 10.01.2023).
Hay que recordar que la ltima accin barbrica de justicia por mano propia (Ayo Ayo) se produjo hace 19 aos, con varios simbolismos de por medio que deberan golpear a cualquier sociedad que se precie de ser civilizada: A los pies de la estatua de Tpac Katari, el alcalde de Ayo Ayo, Benjamn Altamirano, muri quemado por una supuesta turba de campesinos que lo juzg por presunta corrupcin. Al lado del cuerpo, un epitafio escrito en un cartel resuma el pretexto que haba impulsado el asesinato: "justicia comunitaria contra la ley, donde no hay justicia social" (Secuestrado, golpeado y quemado; as muri el Alcalde de Ayo Ayo, Bolivia.com, 16.06.2004).
Como no poda ser de otra manera, tratndose de un atentado contra la libertad de expresin -contra la vida misma, adems- la Asociacin Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) y la Asociacin de Periodistas de La Paz (APLP) se pronunciaron en defensa de la red televisiva UNITEL y de sus trabajadores, exigiendo a la Fiscala General del Estado actuar de oficio y adoptar las acciones que manda la ley para sancionar la instigacin pblica lanzada por Mamani Marca, ya que el hecho est tipificado como delito y sancionado por el Cdigo Penal. Sin embargo, nada
Llam la atencin, tambin, que el flamante Defensor del Pueblo no haya tomado cartas en el asunto, pese a la abierta amenaza a los periodistas, lo que hizo recordar otro delito en flagrancia -el de Las Londras, igualmente en el Departamento de Santa Cruz- donde civiles, portando armas de alto calibre, secuestraron a periodistas de UNITEL, RED UNO, ATB y EL DEBER, hecho que luego de un ao y medio de ocurrido, tampoco ha tenido una resolucin acorde a lo que manda la ley, sumndose a decenas de agresiones impunes que se estn dando en los ltimos tiempos contra la prensa, dejando ello un sabor amargo en la boca.
Frente a la conflictividad que no para en el pas, con bloqueos, paros, dinamitazos, agresiones, enfrentamientos entre civiles y con las fuerzas del orden; las frecuentes afrentas a la ley, que no son pocas, sin que nadie haga nada, al extremo que cualquiera amenaza pblicamente con cercar una ciudad o asesinar a una autoridad, como hizo un dirigente de la CSUTCB en octubre del 2022 sin que por lo menos se le diera un jaln de orejas, salta la pregunta que deberamos hacernos los bolivianos: Es ste el modelo de pas con el que alguna vez soamos?
Quines soaban con un gran cambio no se dan cuenta, acaso, de la terrible pesadilla que vivimos? Hasta dnde vamos a llegar con este tipo de actitudes? Ante la persistencia de situaciones como las referidas y otras que tienen que ver con la corrupcin, el narcotrfico, el contrabando, etc., la dolorosa respuesta es que as no vamos a ninguna parte o -tal vez s- hacia un desastre.
Lo he dicho ms de una vez y lo repito ahora: Nada hay ms pernicioso -como seal para la poblacin- que crear sesudas leyes y normas, que no se cumplen; como tampoco, el concebir rimbombantes instituciones que ni cumplen, ni hacen cumplir esas sesudas leyes y normas.
Tan peligroso mensaje -cuando la ley no es pareja- conlleva el riesgo de un descontrol y la vulneracin de los tan defendidos derechos humanos, trayndome a la memoria la obra de George Orwell, Rebelin en la Granja, que magistralmente satiriza: Todos los animales son iguales, pero algunos son ms iguales que otros...
(*) Economista y Magster en Comercio Internacional