Jueves 26 de febrero 2026

¡Dios quiera que sean escuchados!



151 vistas

Hace casi 40 aos Bolivia pasaba por una grave crisis econmica lo que oblig a las autoridades de esa poca a aplicar drsticas medidas para revertir el descontrol de los precios, la falta de dlares, la falta de empleo y la falta de alimentos. La situacin actual no ser la misma, pero sin el esfuerzo de todos estaremos por el mismo camino, sentenci un Comunicado emitido en Cochabamba por el Directorio de la Confederacin Agropecuaria Nacional - CONFEAGRO (12.04.2023).

La referencia histrica aluda al doloroso episodio de la tristemente clebre Unidad Democrtica y Popular (UDP), una coalicin de partidos polticos de izquierda y centroizquierda pegada con chicle que, creyendo hacerlo bien, ciegos en sus utpicos ideales, llevaron al pas a la mayor hiperinflacin del mundo en aquellos aos.

El proceso hiperinflacionario en Bolivia se dio por la mala gestin econmica de la UDP (1982-1985). Dos factores contribuyeron a ello: la crisis de la deuda externa y la crisis econmica derivada de la cada del precio internacional del estao, el populismo que provoc un alto dficit fiscal por el subsidio a las empresas pblicas deficitarias y la atencin de las insaciables reivindicaciones sociales de la otrora gloriosa Central Obrera Boliviana (COB); smele a ello el descuido de las Exportaciones No Tradicionales, la falta de divisas, la desdolarizacin de la economa y la devaluacin del Peso, y tiene la explicacin de la espiral inflacionaria.

La psima gestin del gobierno de la UDP tuvo un terrible impacto sobre la economa, sumindola en una recesin por dos aos consecutivos; la hiperinflacin azot a la poblacin, principalmente a los ms pobres, provocando inestabilidad poltica y social, con la inevitable baja del poder adquisitivo de los salarios.

De nada sirvi pretender mantener un tipo de cambio fijo para controlar la inflacin, siendo que el dlar se dispar en el mercado paralelo. Por aquel entonces el Banco Central de Bolivia (BCB) compraba y venda dlares a fin de controlar la oferta y la demanda de divisas en el pas, pero, infructuosamente, puesto que, con la baja de las exportaciones de recursos extractivos no renovables, como la minera, caa el ingreso de dlares al pas.

Mantener el sistema de tipo de cambio fijo tuvo xito mientras el BCB dispuso de reservas suficientes para respaldar la oferta de dlares en el mercado cambiario, pero cuando aquellas bajaron por causa de la altsima dependencia del pas de la exportacin de un solo recurso extractivo no renovable, como el estao, que decay, la UDP se vio obligada a pedir prstamos externos, aumentar la deuda pblica y emitir cada vez ms dinero, todo lo cual no hizo, sino, ahondar la crisis y la hiperinflacin, con el ms alto costo social del que se tenga memoria en el pas.

Todo subi de precio, hasta el pan de batalla pas a ser un producto de lujo para la poblacin pobre que deba hacer largas colas para poder comprarlo.

La tasa inflacionaria en Bolivia super el 100% en 1982; el 200% en 1983; el 1.000% en 1984; lleg al 11.750% en 1985 y nos salvamos de un pelito de estar por encima del 20.000%, gracias a la Nueva Poltica Econmica implantada por el gobierno de Vctor Paz Estenssoro por el D.S. 21060 del 29 de agosto de 1985, con medidas de shock que en lo social deriv en la relocalizacin de 30.000 mineros y sus familias, producto del fracaso de la minera estatal. Al golpe de la galopante inflacin, que lo desorden todo, afectando gravemente a la economa boliviana y la calidad de vida de la gente, sobrevino el alto costo de tener que volver a ordenarlo todo

Volvamos, ahora, al Comunicado de CONFEAGRO.

Qu ofrecen los productores agropecuarios? Conscientes del gran potencial productivo que tiene el pas -siendo que ellos jams fueron el problema, sino que, ms bien, son parte de la solucin- se comprometen, una vez ms, a seguir produciendo alimentos para el mercado interno, generosos excedentes para aumentar las exportaciones y, con ello, ms empleo, ingresos y divisas para el pas.

Qu piden nuestros productores? El mnimo minimorum que un gobierno serio debe brindar a quienes invierten en una actividad de alto riesgo, como la suya: Seguridad jurdica, eliminando el violento asalto a los predios productivos; nuevos eventos biotecnolgicos para subir la productividad; y, divisas para importar insumos, evitando que su escasez derive en un alza de precios de los alimentos.

A la histrica rememoracin del Presidente de CONFEAGRO, Jos Luis Farah Paz, al leer el Comunicado, se sum esta sentencia: Pueblo que no conoce su historia est condenado a repetir los errores del pasado". Nadie quiere que vuelva a pasar aquello. Por eso, el mensaje de esperanza del sector agropecuario: No nos vamos a rendir ante ninguna crisis, tendemos la mano al Gobierno Nacional, al Presidente Luis Arce, a los Ministros del rea, para que juntos hagamos frente a la difcil situacin de la economa nacional. Dios quiera que sean escuchados!

(*) Economista y Magster en Comercio Internacional