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Este epgrafe, que pareciera esconder una tautologa o una redundancia, retrata fielmente el fenmeno que viene ocurriendo con el sistema de Justicia en nuestro pas desde hace dos dcadas, cuando los encargados de su cumplimiento, sean estos jueces, fiscales, diligencieros o procuradores, que nunca supimos muy bien para qu sirven, se convirtieron en simples sicarios que actan a nombre de sta, hasta el extremo de empujarnos a recurrir a ella desde un punto de vista religioso, como se escucha frecuentemente, apelando a la Justicia divina, quizs por el carcter que su autoridad infunda entre la cultura griega o romana, donde ya era representada por la diosa Temis por unos y Iustitia por los segundos.
En ambas culturas, esta deidad de la justicia es simbolizada por una mujer con los ojos vendados, significando su imparcialidad, una balanza que significa la igualdad y el equilibrio que debe existir entre quienes asisten ante un juez y, finalmente, la espada, que simboliza la fuerza o poder para hacer cumplir sus determinaciones. Empero, nuestros operadores de justicia han trastocado tanto el concepto de la deidad, que pareciera que la venda de los ojos la suplieron con un antifaz, la balanza con una cartera y la espada con una metralleta.
En esta febril, como rocambolesca componenda, no puede pues extraarnos que las importantes elecciones judiciales estn pasando a un segundo o cuarto plano de importancia, al igual que el Censo de Poblacin y Vivienda, del que ya casi nadie habla. En su lugar, aparece un Diputado Cabezas con una inusual propuesta, digna de Ripley, donde seala que las autoridades interinas sean designadas y elegidas de los postulantes que entrarn en carrera para eleccin judicial. Para tal efecto seal tener listo el proyecto de Ley especial transitoria de designacin de las mximas autoridades del rgano Judicial y espera slo el pronunciamiento del Tribunal Constitucional Plurinacional para presentarlo.
El honorable de marras, muy considerado aade: Lo hemos denominado ley transitoria para que el pueblo no se quede sin servicio de justicia y para que el pueblo boliviano tenga certidumbre. A cuntos miles de ciudadanos no perjudicaramos si no se llegara a elegir a los magistrados? Tampoco aceptamos que el rgano Ejecutivo designe a los magistrados por decreto supremo.
No se habr dado cuenta este padre de la patria-como se sola llamar a los diputados nacionales- que el pueblo boliviano est sin servicio de justicia desde que este sistema de gobierno fue entronizado hace ms de una dcada y media? Sabr este seor que en las ergstulas masistas yacen ciudadanos presos injustamente, como la expresidenta Jeanine Aez, el Gobernador de Santa Cruz, Fernando Camacho, el potosino, Marco Antonio Pumari y varios militares y policas que son vctimas de este atropello?
Finalmente, como hbil colofn de este sainete, el Tribunal Constitucional acaba de anular dicho proyecto de Ley, sin cabezas, ampliando an ms la agona de las elecciones judiciales, para dar un respiro a la diosa blanca, sucesora de Temis, que sigue exportando pacficamente, con una justicia judicializada y ajusticiada.