Ha escuchado sobre la maldicin de los recursos naturales y su relacin con la pobreza? Los que sostienen esto dicen que un pas con muchos recursos naturales puede caer en la trampa del rentismocuando se acostumbra a vivir de la explotacin de los recursos del subsuelo para exportarlos sin industrializar, y derrocha el abundante dinero que ello genera.
Se refieren tambin a la paradoja de la abundanciaexplicando que el extractivismo minero en Latinoamrica, v.gr., no provoc sino una fugaz sensacin de un insostenible progreso que no signific superar la pobreza.Una economa de enclave minero como la de Potos -que en su tiempo de gloria fue la regin ms poblada del mundo-sucumbi antela cada de los precios de los minerales,se sumi en la miseria y hasta perdi a la mayor parte de sus habitantes.
Igual advertencia lanzanhoy en relacin al neoextractivismo que-gracias a los altos precios del mundo capitalista-viene produciendo economas rentistas que en el buen deseo de quemar etapas para atender demandas sociales histricamente postergadas,gastan en demasa y generandesmesuradas expectativas futuras sobre la capacidad del Estado para atenderlas, como si el ciclo econmico no existiera y los precios de las materias primas no fueran a caer en algn momento.
Se preocupan tambin por la reprimarizacin de varias economas y su alta vulnerabilidad, dada la volatilidad de precios, y las consecuencias que algunos sufren ya por el frenes importador -no solo de alimentos sino hasta de papel higinico- gracias a los centenares de miles de millones de petrodlaresrecibidos en poco tiempo y un dlar barato que invita -no a producir- sino a importarlo todo.
Ms all de la evidencia emprica, sostengo que no es cierto que los recursos naturales sean una maldicin. Creyentecomo soy, afirmo que lo que Dios ha dado al hombre es bueno, porque l es bueno y todo lo que proviene de Dios, es bueno.
El problema no es la abundancia derecursos naturales. Acaso EEUU es pobre?No hay pases subdesarrollados, sino mal administrados dijo Peter Drucker, y es verdad. Bolivia es un pas rico pero histricamente empobrecido por las malas polticas pblicas.
Gastar para atender urgentes necesidades sociales est bien. Pero, tambin, invertir ms en educacin, salud, infraestructura y conocimiento, y apuntalar a quienes quieren demostrar que -con ms empresas formales yempleos dignos-la abundancia de recursos naturales puede ser una gran bendicin para este pas
(*) Economista, Magster en Comercio Internacional
Fuente: El Deber
Santa Cruz, 19 de junio de 2013