Jueves 05 de noviembre 2026

¿Maldición o bendición?



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¿Ha escuchado sobre la “maldición de los recursos naturales” y su relación con la pobreza? Los que sostienen esto dicen que un país con muchos recursos naturales puede caer en la trampa del “rentismo”cuando se acostumbra a vivir de la explotación de los recursos del subsuelo para exportarlos sin industrializar, y derrocha el abundante dinero que ello genera.

Se refieren también a la “paradoja de la abundancia”explicando que el extractivismo minero en Latinoamérica, v.gr., no provocó sino una fugaz sensación de un insostenible progreso que no significó superar la pobreza.Una economía de enclave minero como la de Potosí -que en su tiempo de gloria fue la región más poblada del mundo-sucumbió antela caída de los precios de los minerales,se sumió en la miseria y hasta perdió a la mayor parte de sus habitantes.

Igual advertencia lanzanhoy en relación al neoextractivismo que-gracias a los altos precios del mundo capitalista-viene produciendo economías rentistas que en el buen deseo de quemar etapas para atender demandas sociales históricamente postergadas,gastan en demasía y generandesmesuradas expectativas futuras sobre la capacidad del Estado para atenderlas, como si el ciclo económico no existiera y los precios de las materias primas no fueran a caer en algún momento.

Se preocupan también por la “reprimarización” de varias economías y su alta vulnerabilidad, dada la volatilidad de precios, y las consecuencias que algunos sufren ya por el frenesí importador -no solo de alimentos sino hasta de papel higiénico- gracias a los centenares de miles de millones de petrodólaresrecibidos en poco tiempo y un dólar barato que invita -no a producir- sino a importarlo todo.

Más allá de la evidencia empírica, sostengo que no es cierto que los recursos naturales sean una maldición. Creyentecomo soy, afirmo que lo que Dios ha dado al hombre es bueno, porque Él es bueno y todo lo que proviene de Dios, es bueno.

El problema no es la abundancia derecursos naturales. ¿Acaso EEUU es pobre?“No hay países subdesarrollados, sino mal administrados” dijo Peter Drucker, y es verdad. Bolivia es un país rico pero históricamente empobrecido por las malas políticas públicas.

Gastar para atender urgentes necesidades sociales está bien. Pero, también, invertir más en educación, salud, infraestructura y conocimiento, y apuntalar a quienes quieren demostrar que -con más empresas formales yempleos dignos-la abundancia de recursos naturales puede ser una gran bendición para este país…

(*) Economista, Magíster en Comercio Internacional
Fuente: El Deber
Santa Cruz, 19 de junio de 2013