Jueves 26 de febrero 2026

Destruir la riqueza es la solución



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As como un pintor crea la obra a partir de los rasgos que su dibujo define en la tela, el gobierno del seor Arce nos comienza a dar esos esbozos sobre los que edificar su obra. Y ya podemos ver cmo se van conformando las polticas que van a ser propuestas y seguramente ejecutadas.

Lo primero que podemos sealar como avance informativo, es que hay contradicciones: por un lado, se dice que se aplicar una poltica de austeridad y por otra parte se enuncia un bono de 1000 bolivianos, se recrean ministerios y se aumentan las planillas de la burocracia. El presidente Arce, que sin duda no dejar de ser el ministro de economa, se queja del dficit fiscal, y de tener que encararlo con crditos externos y al mismo tiempo dice que Bolivia no cancelar el pago de las obligaciones que tienen precisamente con esos organismos financieros a los que debe.

La forma errtica de comenzar a explicar lo que quiere hacer el presidente, da seales muy desalentadoras a los que pensaron por un momento que veran un cambio de direccin en la forma de administrar la economa nacional, y confirman las dudas de la mayora que se tenan sobre tal propsito. Una cosa es la bonanza que le otorg el mercado capitalista de 2006 al 2015 y otra la que le oferta ahora.

Acostumbrado el seor Arce a tener liquidez para atender las demandas que le daban la gana, por ejemplo, automviles y sedes para dirigentes sindicales y palo y gases para los discapacitados, ahora mira preocupado que esa liquidez se ha esfumado y tiene en la puerta de su despacho una larga lista de acreedores que estn esperando su turno para cobrar.

El cambio del paisaje es una realidad objetiva. Los nmeros arrojan cifras negativas, en el fisco, en el comercio exterior, en la disminucin de las reservas internacionales, en el pago de la deuda externa y en una demanda de inversin social y de recuperacin de ingresos, as como en la cada de la produccin de bienes y servicios.

Estos datos de la realidad estn pidiendo a gritos un ajuste fiscal serio, un comercio exterior agresivo, una poltica tributaria que incentive la inversin y la creacin de empleo, una poltica crediticia que favorezca a los exportadores, a los emprendedores y las Pymes y una poltica social responsable que atienda las necesidades de dos sectores punta en esta nueva etapa: la salud y educacin.

Lo que no necesita la economa justo ahora, es la creacin de nuevos impuestos y menos de uno que dispare contra la creacin de la riqueza. Esta penosa idea no tiene ningn contenido social y no se la debe mirar como una medida de redistribucin, al contrario, sus efectos son brutales. Elimina la nueva inversin por las dudas que genera. Despus de este tributo habra que ser muy osado para invertir en Bolivia. Los patrimonios afectados vern la forma de convertir sus activos fsicos en lquidos y sacarlos al exterior, con esto se generar un efecto multiplicador sobre la inversin pernicioso. Produce desconfianza en los ciudadanos que tienen depsitos en dlares. Una corrida afectar la posicin de la Banca directamente a su patrimonio, con los efectos en cadena sobre los depsitos y cartera crediticia, cuyo golpe ir directamente a las actividades empresariales. Recuperar la confianza despus de este tipo de medidas, en la sociedad es muy difcil.

Al final, lo que viene proponiendo la izquierda populista infantil es hacer creer que se congracia con los pobres, que se les demuestra cmo se lucha contra los ricos y se los destroza, en una actitud demencial, que en el mediano plazo har que las inversiones se eliminen, con ello, las fuentes de trabajo se pierdan y el nmero de pobres aumente. Los ejemplos de ello estn en Venezuela, donde la miseria se expande y no hay creacin de riqueza, en Cuba donde el hambre y la pobreza se muestran como trofeos del socialismo y haca donde dijo el presidente Arce quiere conducir a Bolivia.